No sé cómo, pero este domingo terminé en el concierto de Björk a orillas del Bósforo y fue uno de los momentos más felices después de semanas de sentir esa “cosa” en alguna parte de mi “coco”, que algunos conocen como “incertidumbre” y, a veces, no te deja dormir.
Déjenme que les cuente la historia sobre los 3 intentos de encontrarme con esa musa del color y la música:
1º intento: Santiado de Chile,;no recuerdo el año, sólo recuerdo que tenía mi ticket/boleto/entrada para ir a verla en el teatro Caupolicán, y, algo extraño me pasó; me agarré un virus y no pude ir; así que tuve que regalar la entrada;
2º intento, Guadalajara – México; el 8 de diciembre de 2007, concierto de Björk en la barranca de Huetitán – Guadalajara, yo feliz…por fin, 8 de diciembre: día de acción global de GPI, por lo tanto, los greenpeceanos del mundo tenían que hacer alguna actividad y el área de acciones y voluntarios estaba a cargo, por lo tanto, me tocó trabajar y tuve que revender mi entrada;
3º Estambul – Turquía: el pasado viernes me presentaron a Shadi, “databaser” y “fundrising manager” de la oficina en el Líbano, quien está de vacaciones en Estambul por unos días. En su agenda, estaba ir al concierto de Björk. Cuando me enteré, fue como…bueno, estoy aquí…¿porqué no ir? Así que no lo pensé mucho, mi único temor era no encontrar un boleto / entrada /ticket disponible…pero lo encontré!
Llegamos al Turkcell Arena (Turkcell es la compañía de teléfonos en Turquía…mismo monopolio de Telcel), un lugar a orillas del Bósforo, se mueren el lugar, es maravilloso!!! No podía ser más perfecto, a orillas del mar, gente linda, verano, etc. Después de tomarnos un Ayran (especie de yogurt más líquido que el común y con un leve toque a sal), nos dispusimos a esperar por 2 horas a que comenzara el concierto. El tiempo pasó volando , todo gracias a la hermosa vista que nos ofrecía el mar y el atardecer en Estambul.
Pero eso no es todo, cuando el concierto estaba a 5 minutos de comenzar, nosotros en primera fila, pegados-pegados a la reja…antes de la zona VIP, una chica, que vestía una linda falda y una playera / polera con la leyenda de “i’m violently happy…” comenzó a regalar brazaletes naranja/o para quienes quisieran pasarse a la zona VIP…siii…yuhuuuu! La cosa es que terminamos en primera fila viendo el concierto.
Saliendo las “wonder…” algo (no recuerdo su nombre), 10 chicas rubias-guapas tocando todo tipo de instrumentos de viento y vestidas a la usanza de Volta (último disco de Björk)…aparece ella, vestida toda de rosa, comienza la música, el baile, el color y el “desmadre”.
Un show corto, pero que en su hora y veinte minutos logró “prender” a la audiencia con los primeros acordes de Earth Intruders, pasando por viejos temas Inmature, Isobel, etc., terminado con los acordes de Declare Independence…e instando a todos a izar su propia bandera…WOW! fue lo único que pude expresar en ese minuto. Todo terminó con juego de luces, papelitos de colores y un director de arreglos musicales hiper-ventilado(que toca una cosa redonda y, algo así como ciberespacial…sintetizador puede ser), saludando a todos con su propia bandera y una EFES clásica en su mano (cerveza turca)
Al final, volvimos caminando por la orilla del Bósforo, no antes sin que Shadi comprara cuanta pulsera se le ocurriera para sus hermanas y amigas en el Líbano. Cenamos un/a "kumpir" (papa horneada que parten a la mitad, le ponen queso amarillo / manchego, revuelven, se derrite, para luego elegir 6 ingredientes que le pueden poner encima, entre ellos: pickle, ensalada rusa, salchichas, maíz, salsas varias (de coliflor, cacahuate / maní, etc.), aceitunas verdes o negras, etc. para culminar con la pregunta: “¿kepchup and mayoniz?” y mi rotundo: no.
Algo que no puedo dejar de mencionar, es que entre mi felicidad, la música, el color y todo el éxtasis que se suele respirar en un concierto como este; justo frente a mí, había un tipo con una playera / polera con la leyenda: “unthinkable surprises”…y, realmente, mi vida por estos días ha estado llena de “sorpresas impensadas”
ps.sue...pp...de seguro, habrían disfrutado tanto como yo este concierto.
1 comentario:
Querida Mar...
Conozco tu gusto por Björk... de hecho pensé que sí habías asistido al concierto del 8 de diciembre, aunque las razones para faltar fueron totalmente justificables; por lo que me alegro que ahora en Turquía hayas tenido esta oportunidad.
¿Has escuchado ese disco "apócrifo" de Björk con el Brodsky Quartet? (me gusta mucho, aunque el sonido no sea de lo mejor).
Me encantó tu relato, es como tus fotografías, una historia que engendra imágenes, sonidos, colores, armonías.
Saludos y un abrazo.
Publicar un comentario